acordes y desacuerdos

martes, mayo 24, 2005

David Gray - White ladder



Asombrosa “re-entrè” en el mundo comercial de este músico con vocación desesperantemente urbanita; despertar maravilloso de quien claramente se ve que ha nacido para esto de componer con independencia de si te da o no para llevarte algo a la boca…

Habrá quien crezca creyendo que en Manchester la gente vivía tranquila hasta que Gray decidió de una vez por todas publicar “Babylon” y la magnífica colección de canciones que guardaba en la funda de su acústica… Sin embargo, resulta bochornoso asomarse a la realidad de que este era el quinto disco de quien grababa temas en su propia casa con las ventanas abiertas listos y empaquetaditos para ser distribuidos por la primera discográfica con otros horizontes alternativos a los de “Blue” o “Five”…

“White ladder” (Warner, 2000) parece transmitir canción tras canción, poema tras poema, el desquite de un músico capaz de convertir el hastío y la broza en caricias para el corazón dispuesto a escuchar. Envolvente en la lírica, los primeros acordes de “Please forgive me” nos ponen en guardia con el torrente de emociones dispuestos a ser transmitidos de golpe.

A aquellas alturas del nuevo siglo andaba escuchando los primeros acordes del “Yellow” de los Coldplay. Me llegó aquel disco de UK, este “White ladder” con aquella portada difuminada: “Can’t tell the bottle from the mountain top. Now my hands are shaking but I just can’t stop…” Creo que no conseguí entender hasta la cuarta o quinta escucha lo que este disco me ha merecido con el paso del tiempo.

“Please forgive me”, “Babylon”, “My oh my”, “We’re not right”, “Nightblindness”, etc. Todas y cada una de las canciones que componen este canto al amor verdadero son magníficamente interpretadas por quien parece que hacerlo así es realmente fácil. La dulzura de su guitarra nos traslada a lugares mejores.

Es difícil decir quién ha podido rescatar a la música pop del vacío en el que comenzaba a caer tras la obcecación sonora de los Oasis, tras la soledad imaginativa que amenazaba con convertir a los U2 en los únicos capaces de sobrevivir a la creatividad musical, al aburguesamiento general que nos había llevado a pensar que la música de los 90 era obsoleta y que todo estaba inventado. Es difícil decidir quién y quién no contribuyó a transformar todo este desolador panorama, pero es cierto, justo y sincero decir que David Gray ha sido uno de estos titanes. No todo en la vida es hacer mucho ruido y, en verdad, muy pocas nueces… Además, siendo sinceros, en nuestro camino hacia el progreso ha habido muchas miradas al pasado (el rock clásico, los grandes artistas Folk, el Punk más trasgresor…), pero pocos han tenido el valor de hacerlo sin paracaídas y con los ojos puestos en dos nortes: uno mismo y la madurez musical. Sin mningún tipo de dudas, Gray ha sido uno de ellos.…

miércoles, mayo 11, 2005

Sugar Ray - 14:59



Una vez superada la vena pseudo-rockera-folk-pop-funky-nazarena que arrastraban en sus dos primeros discos ("Lemonade & Brownies" y "Floored"), y que a gran parte de la crítica le seguirán pareciendo los más genuinos (lamento decir que no es mi caso…), los de Marc McGrath se destapan con un ejercicio de virtuosismo musical en el que dan rienda suelta a todos los gustos e influencias musicales que han reunido durante todos estos años.

No es el hecho de comenzar el disco en plan heavy metal ("New direction"), ni el arrancarse con una versión del "Abracadabra" de la Steve Miller Band, ni los aires rockeros que se mezclan con los ritmos marcadamente playeros de "Someday",… Ni una sola de estas locuras cobra por separado la importancia que tiene el, para mi gusto, uno de los mejores discos "eclécticos" de lo últimamente publicado. Más allá de ofrecer en soporte CD la fotografía de 5 tíos que tocan muy bien las maracas o el instrumento que se tercie, ofrecen un completo recorrido por lo más granado de los últimos años, haciendo una parada muy especial en la música californiana (aires de Beach Boys nos envolverán de manera suavemente pendenciera…) y disco de los 80.

Decisiva la contribución de DJ Homicide en el crecimiento de las canciones de este disco. Una a una ya ofrecen un atractivo enorme: la ingenuidad musical de "Ode to the lonely hearted", la fuerza de "Falls apart" (en mi opinión la mejor del disco…), las californianas "Every morning" o "Someday", la extasiante "Aim for me", el infantilismo de "Even though". Pero juntas crean una pieza perfecta (genial en la producción David Kahne, quien sin duda alguna ha sido quien ha sacado lo mejor de ellos a lo largo de su carrera) donde la superposición de estilos y el dominio de cada uno de ellos ha marcado un antes y un después en un grupo que no tendría jamás que haber dado un salto de calidad de no ser por este trabajo.

Como anécdota, simplemente hacer especial hincapié en los videos musicales con que se destaparon en su día estos chicos. Divertidos y evocadores, altamente originales, han servido de puente hacia la televisión para el ídolo de nenas McGrath.

"14:59" fue el puente ideal para sus dos siguientes discos ("Sugar Ray" e "In the pursuit of leisure") que, sin llegar a tener ni la calidad ni el tirón comercial de éste, notaron enormemente su influencia y se dejaron empapar por su alto nivel. Llegan rumores de recopilatorio desde la discográfica; para consuelo de quien no tenga sus discos nos quedará que casi con total probabilidad sea en gran parte una réplica del que hoy hemos diseccionado.

martes, mayo 10, 2005

Counting Crows - August and everyhing after



Genial e inimitable primer disco de la banda de Adam Duritz. La revolución de la música nostálgica llegó de la mano de un disco del que, de entre sus 11 cortes, podrían extraerse 12 singles. Ahora que no hace demasiado tiempo que ha sido editado un greatest hits ("Films about ghosts: the best of…") en el que se repasan sus cuatro primeros discos de estudio, ahora que han sido nominados al Oscar por el tea principal de "Shrek 2" ("Accidentally in love") me parece bonito repescar de la memoria la belleza de una banda que jamás volvió a recuperar el nivel de antaño…

Con las primeras caricias a la guitarra en los suaves acordes de "Round here" comienza a intuirse que la dulce estridencia de la voz que Duritz posee no va a dejarnos indiferentes durante los aproximadamente cincuenta minutos de buena música que nos esperan por delante.

Tema a tema, golpe a golpe, los "Counting" nos van llenando de poesía, añoranza y rencor; nos van introduciendo en su pequeño universo de intimidades hasta apelar al más básico de los instintos humanos, la necesidad por gritar por la furia contenida (que ellos previamente han ido haciendo prisionera con sus temas) que salvajemente se desata en "Rain king".

Canciones como "Mr. Jones", "Omaha", "Perfect blue buildings" o "Anna begins" nos van elevando a esa atmósfera privada que convierte al más vulgar de los temas de este disco en una obra poética digna del más cualificado escritor. Pocos grupos han alcanzado en los últimos años el nivel lírico de los "Counting"; también es cierto que pocos han sido los grupos que han querido recoger el guante arrojado, pero los pocos que lo han hecho no han estado a la altura (quizá "Budapest" nos sorprenda…). El disco finaliza con una gran canción, "A murder of one", que no hace sino acrecentyar la sensación de que el rato que se ha estado escuchando esta maravilla ha merecido enormemente la pena.

Siempre podrá intentar devaluarse este tipo de sonido apelando al burdo calificativo de facilón, sencillo o incluso cursi, pero las letras que acompañan a la maestría compositora, la complejidad de conjuntar un verdadera banda de grandes músicos (todos y cada uno de ellos), el devolver a la memoria a los Jayhawks, a Tom Petty, etc. Todo esto no siempre tiene un reconocimiento, pero siempre se ha dicho que la crítica está repleta de músicos frustrados.

viernes, febrero 25, 2005

Jet - Get born



Como podéis haber intuido los más avispados por los anteriores "posts", la juventud todavía me acoge en su seno y puedo hacer gala de no haber recorrido el decadente camino que los treintañeros forjaron... Comenzamos, pues, ahora un recorrido por discos afectados de modernidad con el "Get born" de los "Jet", uno de los trabajos más impactantes de los últimos años y que consigue hacernos recordar aquel sonido que "Led Zeppelin" se llevó y que tantos años ha tardado en volver...

Mucha gente ha tratado de hacernos ver el extraordinario oportunismo que ha supuesto el hecho de que una conocida marca de móviles haya elegido el segundo corte de este disco ("Are you gonna be my girl") como canción corporativa. Cierto, pero, siendo sinceros, no influye en la calidad de un disco que desde "Last chance" hasta "Timothy" rebosa ingenio, frescura y romanticismo añejo por un rock'n roll que, si bien no era la primera en intentar recuperar, sí han sido los primeros en conseguirlo...

La furia incontenible de las ya mencionadas "Last chance" y "Are you gonna be my girl" se ven acompañadas por la guitarrera melodía de "Rollover DJ", "Get what you need" o "Get me outta here". Si a esto le unes un par de baladas al piano (sirva de ejemplo "Look what you've done") y el mejor caountry americano ("Move on") nos encontramos con una banda que da el salto de calidad en el eternamente incipiente panorama pop-rock australiano.

Especial mención merecen el diseño setentero de las carátulas y el fetichismo impuesto en los vaqueros de campana... Es triste comprobar que si te pasas por las noches madrileñas de los directos podrás ver cientos de grupos imitando a este grupo, que ya sólo por este disco se merece todo el respeto del mundo. Triste porque es difícil superar lo hecho y porque la calidad de la imitación sólo depende de una variante: el tiempo. Triste, pero bonito... El guante de la creatividad ha sido arrojado a la faz de todos estos... ¿músicos?. En su mano está el recogerlo y tomar el testigo creativo de una gran banda de rock que, que duda cabe, todavía se despierta dando sus primeros pasos.


Txusda

U2 - The Joshua tree



Para quien me conozca es evidente que este ha de ser el primer disco que aparezca en el blog. Sirva de homenaje a la carrera de, desde mi punto de vista, el grupo más completo que ha existido, y me explico: nadie como ellos han reunido en torno a una sola banda, y con tanta calidad, elementos esenciales que hacen grandes a una grupo de rock'n roll como son la calidad de la música, las letras, la innovación en cada álbum (en su caso sobre todo en la orquilla que va desde el "Rattle & Hum" hasta el "Discotheque"), la espectacularidad del directo (sobre todo en las giras "Zoo TV" y "Pop Mart"), etc.

Sobresalientes en todos los palos musicales que han tocado, incluso en los más desconocidos como el del chill-out (a ellos se debe la banda sonora del "Hotel del millón de dólares"), este disco es un completo decálogo de cómo hacer mejor música americana que los propios yankees... Desde su primer tema, "Where the streets have no name" se intuyen los acordes simples y el sonido marcadamente blousero de un disco repleto de letras profundas, melodías que se te introducen en tu memoria como un sacacorchos en el interior de la botella, falsetes cargados de sentimiento, guitarras originales con ese sonido que U2 venía gestando desde sus primeros discos y que ya nunca les abandonaría...

El alma gospel entra con "I still haven't found what I'm looking for"; recordamos el Mississippi con "Running to stand still", en lo que es un marcado homenaje a los blouses negros de los años 20-30; "Bullet the blue sky" nos trae la violencia de Dublín; el virtuosismo en la composición se revela en "In God's country"; el dolor vive y revive en "Exit"... Pero es en "With or without you" donde esta banda toca techo en la que es, para mí, una de las grandes baladas de la historia.

Un disco hecho para amantes de la música, del mejor rock'n roll, y para escuchar una y mil veces. Completo de principio a fin, este disco representó el salto de calidad de una banda que, desde entonces, ha tenido que soportar el cartel de "mejor grupo del momento". Para sus detractores tan sólo decir que es un título que han sabido llevar con bastante dignidad...


Txusda

miércoles, febrero 23, 2005

Saludos

Bueno, en primer lugar saludos a todos los que os hayáis acercado, bien porque os hayáis perdido bien por coacción afectiva (confío en que disimuleis...) a este blog.

Su función es bien sencilla. Charlar de la música que os gusta, y aunque en principio partimos de la música pop-rock, que es la que más tira al que suscribe, estamos abiertos (en sentido figurado...) a todo tipo de tendencias. Me gustaría también, si fuera posible, que fuérias incluyendo los conciertos que vayáis viendo por ahí, de amigos y/o músicos profesionales, lo que sea, pero no queremos dejar de saber dónde tocas con tu grupo el próximo fin de semana.

Yo, por mi parte, intentaré "postear" los discos que más me han influido a lo largo de una vida marcada por los préstamos de mis primos y los hurtos de mis hermanos... Por supuesto, faltaría decir que serán recibidos de muy bien grado todos aquellos LP's que os gustan, gustaron o fijo que os gustarán.

Nada más, que espero que os guste y que a partir de ahora comencemos un camino salpicado de escándalos en escenarios y, como no, sexo, drogas y rock'n roll...


Txusda
Let's groove it